EL HIJO DEL CARPINTERO
EL HIJO DEL CARPINTERO.
MATEO 13.55-57. ¿No es este el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos, Jacobo, José, Simón y Judas? ¿No están todas sus hermanas con nosotros? ¿De dónde, pues, tiene este todas estas cosas? Y se escandalizaban de él. Pero Jesús les dijo: No hay profeta sin honra, sino en su propia tierra y en su casa.
Era la forma despectiva de varios del pueblo para referirse a Jesús, porque les costaba aceptar que Jesús era más de lo que ellos veían, por ello no lo podían honrar, Jesús desde muy niño recibió honra como rey por lo magos del oriente que vinieron, le adoraron y le dieron regalos.
quien sabe honrar aprecia, quien no sabe honrar solo menosprecia.
a pesar de todo lo grandioso que era Jesús para muchos solo era el hijo del carpintero, y no el hijo de Dios.
quien acepta tu posición te honra quien no lo acepta solo te deshonra.
cierta vez, una mujer a quien llamaban la pecadora, entró a un hogar donde estaba Jesús, cuyo dueño invitó una comida a Jesús, la costumbre de ese entonces era que el anfitrión recibía al invitado y le debía facilitar el lavado de los pies, ungir la cabeza con aceite, pero este hombre llamado simón no hizo nada de eso con Jesús, sin embrago al entrar la mujer a la casa y lavar los pies de Jesús con sus lágrimas y secarlos con sus cabellos, solo murmuró en su corazón pensando que Jesús no sabía quién lo estaba tocando, claro que Jesús lo sabía, es más también conocía los pensamientos de Simón, por ello luego lo confrontó, refiriéndose a la mujer dijo luego Jesús, a quien más se le perdona más ama, esa mujer entró como la pecadora y salió como la perdonada, gracias a Jesús.
quien no honra solo juzga quien honra valora.
la honra también es lenguaje del amor.
David antes de llegar a ser rey fue menospreciado por su familia, sus hermanos, por los soldados, hasta por el rey Saúl, pero al tener el favor de Dios, por el tipo de corazón que tenía, acompañado de sus grandes actos de valor, llegó a ser un gran rey, Jesús entre su pueblo también fue menospreciado, no lo aceptaron como el salvador, Moisés también fue menospreciado, los discípulos de Jesús también fueron menospreciados.
tengamos cuidado a quien menospreciamos, puede ser que el día de mañana nos veamos obligados a honrarlos.
Cuando Saúl fue desaprobado como rey por quien lo colocó como rey, Dios, se llenó de envidia contra David y solo buscaba oportunidad para matarlo, David tuvo que ser desterrado, en cierta ocasión cuando ambos estuvieron cerca, David tuvo oportunidad para matarlo, a la insistencia de uno de sus acompañantes, David dijo, ¿cómo voy a tocar al ungido de Jehová? David respetaba a Saul como rey aun cuando este estaba desechado, eso hablaba muy bien del corazón de David, era de corazón humilde.
la humildad siempre honra el orgullo siempre deshonra.
quien sabe honrar respeta, aun cuando sabe que ciertos individuos han sido destronados.
LA HONRA ES LA ESTIGMA DE LOS GRANDES.

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